El nuevo espacio terapéutico no será tanto físico. Será una comunidad de valores. Serán campos de conciencia para ejercitar la tolerancia que nos conduce a la paz. Para practicar el amor que se expresa en el servicio, nuestras comunidades terapéuticas sembrarán en el surco de la crisis social esa nueva cultura en que los valores adquirirán la plenitud de su vigencia.
La Comunidad Terapéutica es un asunto de conciencia. Es un campo de conciencia cuyas líneas de fuerza son relaciones de hermandad. En estos pequeños y grandiosos territorios de la nueva conciencia, el sentimiento de ser responsables todos de todos, nos acerca e ilumina.
"Es la comunidad una nueva familia más intensa que la sangre, más sagrada que la autoridad, mas preciosa que la libertad"